Calentamiento global: causas y consecuencias en el agua

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Posted: 15 abril, 2020
Category: Nuestro Planeta
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La consciencia ecológica de las sociedades
occidentales ha cambiado drásticamente en los últimos años. Desde mediados de
la segunda década del siglo XXI figuras como la ecologista Greta Thunberg
ocupan un lugar prominente en el discurso publico. Este despertar nos ha vuelto
más conscientes sobre la huella ecológica de la humanidad y aunque podríamos
hablar del plástico y los desechos no reciclables, la tala indiscriminada de
arboles, la extinción de especies también tienen un gran impacto. Quizás el que
ha tenido mayor auge en los últimos años es el cambio climático, sobre todo lo
referente al calentamiento global y sus consecuecia en el agua.





Calentamiento
global y el antropoceno





En el 2016 una importante comunidad de geólogos, ecologistas, biólogos y demás, se reunieron en Berlín para discutir acerca del impacto que los seres humanos hemos tenido en el ambiente. Uno de los puntos a tocar fue considerar si el mundo había cambiado lo suficiente por nuestra influencia como para poner fin oficialmente al Holoceno, es decir, la era que comenzó con el final de la ultima era de hielo hasta nuestros días.



El argumento es alarmante, para los científicos que defienden la noción de antropoceno (o “la era del humano”), los últimos 5.000 años de historia de la civilización humana han sido suficientes para causar un cambio en el planeta equivalente al cambio producto del paso de miles y millones de años. Por poner un ejemplo sencillo, en el ultimo reporte de la cumbre de las Naciones Unidas para el estudio del clima, un grupo de más de 10.000 científicos de todo el mundo acordaron estimar que la probabilidad de que el cambio climático sea producto del ser humano esta por encima del 95% según fuentes de la NASA.





Causas del calentamiento: El efecto
invernadero





Desde los 80s, la comunidad científica ha visto con creciente preocupación el incremento sostenido en el promedio de temperaturas a nivel mundial. El modelo reinante que explica dicho cambio se conoce popularmente como efecto invernadero. Para explicarlo en términos sencillos, ¿has sentido como se calienta el interior de un coche cuando el sol le da directamente por mucho tiempo? Con el planeta pasa algo similar.

El planeta tierra recibe la radiación del sol y un porcentaje de esa radiación es absorbida y retenida por la atmósfera. Este proceso es natural e indispensable para la vida, pues casi todas las especies necesitamos una temperatura ideal para poder subsistir. Esa absorción es posible gracias a un conjunto de gases que “capturan” la radiación y que están semi-permanentemente en la atmósfera, entre esos gases podemos destacar el dióxido de carbono el oxido nitroso y el metano. 



Por supuesto, en la medida que aumenta la concentración de estos gases en la atmósfera, mayor es la cantidad de radiación que la atmósfera es capaz de absorber, y por ende retiene más calor. En este sentido, los seres humanos cumplimos dos roles muy importantes en el calentamiento global.

En primer lugar, nuestras industrias generan estos gases, el dióxido de carbono por ejemplo, es un residuo de casi cualquier empresa en donde haya un proceso de combustión. Mientras que la empresa de cárnicos es uno de los principales productores de metano a nivel mundial.

En segundo lugar, nuestras industrias han reducido la capacidad natural del planeta de reciclar estos gases; por ejemplo, es bien sabido el papel que tienen los arboles en la transformación del dióxido de carbono en oxigeno, y la deforestación ha reducido significativamente la capacidad del planeta para transformar el dióxido de carbono.

Siguiendo con el ejemplo del vehículo, es como si en vez de bajar las ventanas, las selláramos y ademas, encendiésemos la calefacción. Esto a su vez tiene una serie de consecuencias en todos los niveles del ecosistema, que están causando cambios que a estas alturas parecen ser irreversibles.





El calentamiento Global y el ciclo del agua





Quizás uno de los cambios más preocupantes sea el efecto que el calentamiento global tiene en el ciclo del agua. Recordemos que el ciclo del agua es un proceso iterativo entre precipitación y evaporación. Este proceso depende de un delicado balance de factores ambientales, siento uno de ellos la temperatura. El incremento de la temperatura implica un aumento en la tasa de evaporación del agua, esto a su vez aumenta la capacidad de la atmósfera para “retener el agua”, por lo tanto, esto conduciría naturalmente a que ciertas zonas tenga mayores niveles de sequía, mientras que otras zonas tendrían precipitaciones de dimensiones catastróficas.

Recordemos que un exceso de agua puede saturar la flora de un lugar y si la fauna no esta capacitada para sobrevivir una inundación, podría llegar a extinguirse. Es decir, un cambio en el ciclo del agua implica que todo nuestro sistema ecológica puede colapsar. Por ejemplo, ya hemos visto un cambio drástico en la frecuencia de precipitación en zonas cercanas al Ecuador.





El calentamiento y el nivel del mar





Por otro lado, otra de las grandes preocupaciones respecto al agua, es el incremento sostenido del nivel de mar. En el 2014, según Ocean’s Service, el promedio del nivel del mar era 6,60 cm mayor al registrado en 1993, esto se debe principalmente a dos razones. La primera, es que el agua, así como toda la materia, tiende a expandirse con el calor, es decir, mientras mayor sea su temperatura, mayor es el espacio que ocupa. Luego, el incremento de las temperaturas también ha afectado a los cascos polares, donde aproximadamente, 2% del agua del mundo se encuentra congelada. En la medida en que la temperatura aumenta, los glaciales se derriten y esa agua se desplaza a los océanos.



De continuar este proceso, no solo se perderían ciudades costeras, si no que los científicos estiman que las tormentas y huracanes serian mucho más violentos, y llegarían mucho más lejos al tocar tierra firme.  Suena como si estuviésemos hablando de una película de terror.  

Pero si fuese poco, y por irónico que suene, uno de los grandes riesgos del incremento de los niveles de agua es que podríamos terminar muriendo de sed. En la medida en que el mar avance sobre el territorio, el agua salada se terminara mezclando con fuentes de agua potable como ríos, lagos y pozos, reduciendo drásticamente la cantidad de agua dulce disponible en el mundo. Esto implicaría la necesidad de construir nuevas industrias que potabilicen el agua, pero la inversión puede resultar impagable para países en vías de desarrollo.

No es casualidad que muchos especialistas han asomado con cierta preocupación que la próxima guerra mundial podría ser sobre el agua en tanto que, mientras que la cantidad de agua disponible esta bajando, la cantidad de humanos que la consumen sigue en aumento. El mundo esta al borde del colapso, y si no tomamos medidas en los próximos años, posiblemente le estemos heredando a nuestros nietos una suerte de apocalipsis.


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