Tener agua apta para consumo humano es un tema muy importante. Si no tiene las condiciones adecuadas puede afectarnos de forma negativa en nuestra salud. Es por ello que se han desarrollado distintos métodos para tratarla.
Hemos hablado en algunas ocasiones de cómo la Tierra está formada en tres cuartas partes por agua. Pero en esta ocasión hablaremos de la composición del agua en nuestro cuerpo.
La huella hídrica es un indicador que establece el volumen total de agua dulce que se necesita para producir los bienes y servicios.
¿Tienes idea de la cantidad de agua que se necesita para producir algunos alimentos y bebidas? Algunas veces creemos que el consumo del agua se restringe únicamente al uso puro de la misma. Sin embargo estamos equivocados.
En un artículo anterior sobre por qué no debemos beber agua salada, explicamos que al hacer esto se produce más orina de la necesaria, conllevando a la deshidratación del cuerpo y a dañar los riñones.
Anteriormente a través de la importancia de beber agua alcalina, definimos este tipo de agua como aquella que tiene un pH por encima de 7.5. Este valor es gracias al nivel de minerales alcalinos que posee como el sodio, calcio, potasio o magnesio.
El agua es el líquido vital sin el cual los seres vivos no podríamos existir. No sólo ocupa tres cuartas partes del planeta, sino que también conforma alrededor del 70% del cuerpo humano.
Como hemos mencionado antes a través de los usos del agua en la vida cotidiana, el agua es un recurso de vital importancia para los seres humanos. No sólo la necesitamos para mantenernos hidratados sino también para llevar a cabo distintas actividades.
La captación de agua de lluvia es una estrategia que se está implementando actualmente como una fuente alternativa para el acceso al agua.
¿Qué es lo primero que haces al levantarte? ¿Tomas un vaso de agua? ¿Te lavas los dientes? ¿Te bañas? Como puedes darte cuenta, el tener acceso al agua es algo que forma parte de nuestro rutina diaria desde muy temprano.