Este mes celebramos el Día del Amor y la Amistad en todo el mundo. Esto implica regalos, sorpresas, salidas, actividades especiales y demás. Sin embargo, este día no debe ser pretexto para descuidar el ambiente.

Podrías comenzar, por ejemplo, reduciendo la cantidad de bolsas, moños y papel de regalo que utilizas este día; esto genera desechos adicionales a la ciudad y en muchas ocasiones, el papel cuenta con un tratamiento especial que dificulta su reciclaje.

También te invitamos a prescindir del auto y disfrutar de una caminata por la ciudad. Imagina cuántos minutos de tráfico ahorrarás, sin contar las emisiones de contaminantes que no estarán en el ambiente.

Para la comida o cena, prefiere lugares que apoyen al comercio local, pues además de que todos los ingredientes de tu platillo estarán más frescos, también reducirás tu huella hídrica. Si prefieres un ambiente más íntimo, intenta cocinar en casa; de esta forma tú controlarás las porciones, lo que se traduce en menor consumo de energía, menos residuos y menos desperdicio.

Cuidar el ambiente no necesita cambios drásticos, sino pequeñas acciones pensadas en proteger y hacer un uso eficiente de los recursos a nuestro alcance. ¿Estás de acuerdo?

¿Sabías que las bacterias producen energía? Durante su proceso de respiración, los componentes exhalados tienen una pequeña carga energética que, hasta ahora, pasaba desapercibida.

Científicos de Binhamton University de Nueva York crearon una hoja llamada Papertronic, que acumula ese potencial energético para utilizarlo como batería. Por su bajo costo y su facilidad de manufactura, podría considerarse una opción eléctrica en proyectos especiales.

Aunque esta creación aún no está lista para la vida diaria, pues producen una carga muy pequeña, se espera que los expertos desarrollen opciones más viables a futuro. Además, estos sistemas podrían utilizarse en cualquier lugar porque pueden funcionar con los microbios que se encuentran en el agua contaminada y otras fuentes de líquido no potable.

 

Fuente: Science Daily

Además de los vestigios arquitectónicos y culturales, cada ciudad tiene una huella muy especial: sus microbios.

Investigadores de diversos institutos realizaron pruebas en varias ciudades del mundo y determinaron que las bacterias encontradas en cada una de ellas son únicas, gracias al clima, temperatura promedio y estilo de vida de los habitantes.

Este avance comienza otros estudios importantes, principalmente sobre las especies endémicas de cada país, y cómo se relacionan estos organismos en el desarrollo de flora, fauna y enfermedades en humanos.

Fuente: Smithsonian Magazine.

El 2016 nos dejó cientos de aprendizajes con respecto a nuestros hábitos de uso del agua. Por eso, te presentamos algunos propósitos para que en este 2017 cuidemos nuestro ambiente y a utilizar responsablemente el agua.

  1. Cerrar la llave del agua mientras enjabonas tu cabello. También durante el lavado de manos.
  2. Reducir el tiempo de la ducha.
  3. Retirar los residuos de comida y basura de los platos, para que no llegue al drenaje.
  4. Detectar y reparar fugas de agua en casa.
  5. Utilizar detergentes amigables con el ambiente.
  6. Lavar el auto con sólo una cubeta de agua.
  7. Participar con tus vecinos, compañeros y amigos a campañas en reforestación.
  8. Utilizar una botella de agua reutilizable, en lugar de comprar agua embotellada.
  9. Calcular la huella hídrica de tu rutina diaria.
  10. No jugar con el agua.

El camino en la búsqueda de combustibles no fósiles alternativos está avanzando. Empresas especializadas en el desarrollo y comercialización de paneles solares estiman que en años próximos, la demanda de este tipo de energía podría aumentar en más del 70%.

Los sistemas fotovoltaicos permiten disminuir el consumo promedio de energía eléctrica regular, lo que a su vez se traduce en una cuenta mucho menor. Actualmente, 88% de los contratos de paneles solares corresponden a hogares, y el restante se encuentra en industrias.

Para los especialistas, México cuenta con un gran potencial para la generación de energía solar, y si esta técnica se generaliza, podría representar una nueva era “verde” en México.

 

Fuente: El Economista.